miércoles, 8 de agosto de 2018


PARKER (EL COMIC)

 


Hoy quiero hablar de una serie que no es actual, pero creo que no ha tenido la difusión merecida dentro del gran público. Parker es un personaje longevo y mítico dentro del mundillo del género negro; sus recomendables adaptaciones al cine deberían haberlo hecho sumamente popular y las secuelas tendrían que haber reventado los cines en verano. ¿Qué coño ha pasado? Parker es el prototipo del antihéroe del género negro clásico, sin aristas, amoral, violento, duropero esto en vez de ser un problema se convierte en un maravilloso ejercicio de literatura negra donde los clichés se llevan al límite para contar una historia y contarla bien: tipos duros, venganzas, mujeres fatales, planes que salen mal, mentiras, violenciaUna maravilla.

 Pero no estamos aquí para hablar de las novelas que firmo Donald Westlake, con el seudónimo de Richard Stark (escribía tantas novelas el amigo Donald que tenía que hacerlo bajo seudónimo porque si no, no se las publicaban), ojo fueron 24 y pocas traducidas al Castellano. Estamos aquí para hablar de la excelente adaptación al Cómic que hizo Darwyn Cooke. Nuestro adorado Darwyn, que, en gloria este, adapto 4 de las novelas de Parker: El Cazador, La Compañía, El Golpe y Matadero. Cada una de estas adaptaciones merecería una reseña por si sola, aunque todas tienen características propias y entidad independiente hay una característica común a todas ellas: la excelencia.

 Darwin Cooke, recientemente fallecido, fue un excelente dibujante de cómics que gano numerosos premios y que siempre será recordado por su excelente DC: The New Frontier. Pero nunca ha estado entre los Tops del gran público; quizás esto fuera debido a sus orígenes dentro del mundo de la animación y a su fulgurante ascenso (y a la puta envidia, afirmo yo). Ese aire cartoon y esa preocupación por la belleza de la composición a veces lastraban un poco el componente narrativo obligatorio en un arte secuencial. En Parker todos esos prejuicios se van a la mierda. Es una maravilla de cómic que debería estar en todas las bibliotecas de los aficionados, tanto al cómic como al género negro. El autor pretende ser lo más fiel posible al trabajo de Westakle y lo consigue, incluso logró el beneplácito de este mostrándole los trabajos preliminares ya que el escritor murió antes de publicarse el primer volumen, esto es importante ya que nunca había autorizado que se utilizara el nombre de Parker, tanto en A quemarropa como en Payback se llamaron de forma distinta.

 Utiliza Cooke todos los recursos narrativos: paginas sin ningún tipo de texto alternadas con páginas en las que se utilizan los textos íntegros de la novela y páginas en las que se utiliza el lenguaje del comic de forma más tradicional. Todo esto, lejos de romper el ritmo narrativo, le dan coherencia y agilidad a un guion que funciona a la perfección con un acabado grafico espectacular. Son las mejores obras de su vida, el bitono utilizado llena de matices unos dibujos soberbios y dinámicos, podemos estar horas solo admirando esas composiciones y sin avanzar en la historia, pero no se nos permite: la tensión narrativa conseguida nos obliga a seguir pasando las páginas y avanzando en la historia. Coño, pero si esta historia es la de siempre, tíos duros, malos malísimos, mujeres bellas, sombreros, humos de cigarrospero ojo, como se nos cuenta. Frente a autores que han realizado una feliz renovación del género negro (Brubaker, Azzarello) Cooke vuelve a las raíces para contárnoslo desde su punto de vista, elegante, conciso, claro (y oscuro).

 En definitiva, una obra bella, bellísima, divertida, imprescindible. ¿A que estas esperando? Astiberri ha realizado una edición excelente (otra vez) con una buenísima traducción. Por 18 cada volumen de más de 140 pág. Vas a tener disfrute para rato, porque además es una obra que después de una primera lectura te empuja a releerla y a disfrutarla con más calma una y otra vez. A por ella pecadorrrrr de la pradera.

 Valoración: 10 de 10

domingo, 5 de agosto de 2018


THE PUNISHER (LA SERIE)

 
 

Ahora que va a comenzar la 2ª temporada es el momento de recordar la 1ª temporada de The Punisher. ¿Cómo, que no la habéis visto? Pues dejad de ver Sálvame de una puta vez y utilizar la tele de forma correcta, dejad el porno y utilizad internet para algo que realmente sacie vuestros más bajos instintos.

 The Punisher, el Castigador, es una serie de Netflix basada en el personaje homónimo de Marvel. No penséis en Iron Fist ni en Luke Cage (ripio me da el nombrarlas), pensemos en Daredevil; en la segunda temporada de nuestro ciego favorito apareció el amiguito Castle y se lo comió (no se como no se lo vio venir).

 No creo que sea necesario explicar quién es The Punisher, Frank Castle a partir de ahora, pero si alguien tiene semejante vacío, que se vaya a la página de Comic vine. Una vez resuelta vuestra ignorancia, o si (como debe ser) lo conocéis de sobra, deciros que si, que él que sale en la serie es de verdad Castle. Una vez que se anunció la serie hubo las lógicas reticencias a pensar que, por necesidades de producción y por el desmedido afán de Netflix en humanizar los personajes, se edulcorara al tremendo hijo de puta que es Castle. Pues no, han logrado el equilibrio perfecto entre una producción para el gran público y la dureza de este personaje. Poned aquí aplausos.

 Un personaje tan longevo ha pasado por muchos autores que con más o menos acierto han contribuido a crear el universo de este castigador, pero sin lugar a dudas Garth Ennis es el que más ha contribuido a que no sea un personaje del montón. En la serie se han basado en su gloriosa etapa, pero con algunas diferencias: no es un veterano del Vietnam, no centra su venganza en la mafia, tiene sentimientosEstas cuestiones no son baladíes. No es el producto de una guerra perdida, recurso que utilizo Ennis para justificar que Castle ya estaba sonado antes de la muerte de su familia. Su enemigo ahora es la corrupción del gobierno, ya no son esos maravillosos mafiosos con los que era imposible empatizar y que nos hacían justificar sus malos modales. Castle tiene un corazoncito (pequeño, pero lo tiene), maravilloso su compañero Chip. Vamos, que hay leches a barrer, pero también hay una historia y personajes maravillosos.

 Hablemos ahora de los nombres. Steve Lightfoot como guionista y showrunner ha hecho un trabajo fantástico dotando a la serie de coherencia y ritmo, dosificando la acción (que cuando llega es cojonuda) y las múltiples tramas que van avanzando de forma magnifica. Ebon Moss, compañero de venganza de Castle, que era un rol muy arriesgado (podía haberse convertido en el Jar Jar Binks de la serie) y que ha resuelto de forma muy solvente dándole a Castle la posibilidad de ser un poquito humano. Ben Barnes como Billy Russo es un excelente antagonista, ha conseguido hacerme olvidar las mierdas de Narnia. Pero si hay un nombre en la serie ese es JON BERNTHAL, si, con mayúsculas, y me parece poco. Ya nos había dado pistas en The walking dead, pero aquí ha encontrado el papel de su vida, y The Punisher ha encontrado su rostro. Hay veces en que un actor se integra perfectamente con su personaje, la identificación es completa y ya no se puede separar, es lo que ha ocurrido aquí. Su lenguaje corporal, su gestualidad, sus silencios y sus miradas, es el macho Camacho, es el Castigador. Olvidémonos de Dolph Lungdren y del patético Thomas Jane, JON BERNTHAL es la pesadilla de los malos malosos. Todos los demás secundarios cumplen a la perfección, pero echamos de menos el supermalo, aunque parece que la 2ª temporada tendrá a ese villano que esta serie se merece.
 
Como puntos negativos, que alguno hay, cierta desigualdad entre los capítulos debido a la diferente dirección de cada uno de ellos ( el episodio 10 es genial) y el echo de que, aunque no sea imprescindible, deberíamos haber visto la segunda temporada de Daredevil (cosa que deberíamos haber hecho ya, no hay que dejar los deberes para el final).

 En definitiva, si la has visto es el momento de volverla a ver para tenerlo todo fresquito para la 2ª temporada, y si no la has visto, pues estas tardando, porque no es sencillo encontrar series tan buenas, independientemente de si te gusta o no el personaje. Es una gran serie que desgraciadamente ha pasado desapercibida para el gran público, quizás por la leyenda negra que rodea al personaje, quizás porque en estos tontos tiempos que corren no sea lo políticamente correcta que los borregos desean. Desmárcate y disfruta, aunque sea de los magníficos títulos de crédito que algunos han definido como pornoarmamentísticos (bobos hay para dar y regalar).

 Valoración: 8,5 sobre 10

                                                        LA CIUDAD Y LA CIUDAD

 

Este libro es cojonudo.

 

La ciudad y la ciudad es un libro escrito en 2009 por China Mieville. Los que conozcan a este escritor entenderán enseguida porque es una lectura friki y a los que no les diré que no solo es el mayor representante vivo de la weird fantasy (mezcla de fantasía y terror) sino también el pope del steam-punk (mezcla de punk y época Victoriana).

 

Olvidad todo lo que he escrito antes. Imaginad que metéis en una batidora a Kafka, Borges, Raymond Chandler; Philip K. Dick, George Orwell y un montón de mala leche; pues este libro es lo que os sale.

 

Situémonos en una ciudad en la que conviven dos sociedades diferentes, enfrentadas, sin comunicación entre ellas, una ciudad completamente partida en dos por motivos políticos, culturales, económicos. Una ciudad dividida entre Nacionalistas que buscan la eliminación del contrario, con grupos que luchan por una separación aún mayor o que pelean por una reunificación. No, no estoy hablando de Barcelona (o si), este libro apareció mucho antes que los Puchis y los lazos amarillos. Es que este libro es la leche, lucido y premonitorio, pero sobre todo muy divertido.

 

La novela comienza con un asesinato en una curiosa ciudad, esta ciudad no está dividida formalmente sino conceptualmente. Un único espacio compartido por dos sociedades distintas, estas sociedades han aprendido a no interrelacionarse con la contraria, les han enseñado desde niños a “desver”, “desoir”, “desoler”, es decir, a ignorar de forma total y absoluta a la ciudad opuesta. Ojo, las dos ciudades ocupan el mismo espacio y la cuestión no es sencilla. Una misma calle tiene partes de una ciudad y de otra, no podemos movernos por aquellas partes de la ciudad a la que no pertenecemos. Cualquier tipo de interacción con los otros es lo llamado romper brechas y es el mayor delito que se puede cometer, de estos casos se encarga una organización temida y todopoderosa llamada La Brecha.

 

Es que este libro es la hostia.

 

El inspector Borlú, de la brigada de crímenes violentos de Bes'zel, debe de investigar un terrible asesinato, pero sus investigaciones le llevan a la ciudad gemela de Ul Qoma. Una investigación compleja que le desvelara que hay mucho más, más incluso que dos ciudades.

 

Tiene numerosas reminiscencias a las ciudades oscuras de Schuiten y Peteers, lo que yo aquí he intentado explicar de forma confusa Meiville lo resuelve a la perfección. Aunque parezca lo contrario es un libro muy sencillo de leer. Mieville abandona su prosa recargada y consigue magia con una narración fluida, ya no es el pope del Steampunk, ahora es el poeta de la nueva fantasía.

 

El poso que deja esta divertida novela policíaca es inmenso. Te hace repensar sobre los nacionalismos, sobre la exclusión, sobre la autocensura, sobre la invisibilidad, sobre las minorías, sobre la nueva Europa. Es realmente impresionante el estudio sociopolítico que realiza el autor en esta obra, sinceramente, casi diez años después de su publicación hemos visto que no era una obra de fantasía, ya está aquí.

 

Editado por la Factoría de Ideas y por 5 euracos puedes leer la que quizás sea la mejor novela publicada en el siglo XXI.

 

Valoración: 10 sobre 10.

 

 
La ciudad y la ciudad es la hostia en verso.

miércoles, 1 de agosto de 2018

                         BIENVENIDOS
 
 


El Friki que ríe comienza un extraño viaje por la realidad con la intención de reírse de todo. Somos el Gwynplaine de Víctor Hugo, somos el arlequín de "La Commedia dell'arte". somos el Joker... En definitiva, pretendemos aportar una visión crítica y acida de todas las manifestaciones que envuelven al mundo del frikismo. Comics, cine, literatura, música....todo tiene cabida aquí, pero siempre con humor.

Somos radicales, aunque ahora parece que esa palabra está maldita, porque es algo de lo que podemos presumir, el frikismo implica un cierto grado de fe que no nos permite ir con medias tintas. No seremos políticamente correctos, porque eso implica negar nuestra libertad y limitar muchísimo las obras de las que vamos a hablar.

Somos rigurosos, porque la información contrastada es necesaria para poder saber de que estamos hablando. Pero está rigurosidad no está reñida con el humor, sea este chabacano o elegante. Intentaremos daros a conocer obras que abran vuestras mentes o despertar la curiosidad de releer otras desde un nuevo punto de vista.

Espero que lo pasemos de puta madre.

Un saludo.